Con el objetivo de facilitar la participación del mayor número posible de compañeros, el torneo se celebró en unas instalaciones deportivas situadas a pocos minutos de la empresa, justo al finalizar la jornada de trabajo. Una elección que permitió disfrutar del deporte de una forma sencilla y accesible para todos.
En la competición participaron 6 equipos, con un total de 44 compañeros sobre la arena. Además, muchos otros empleados siguieron los partidos desde la grada, animando a los participantes y contribuyendo a crear un ambiente lleno de entusiasmo y compañerismo.
Más que una competición, el torneo fue una oportunidad para poner en práctica los valores que hacen fuerte a un equipo: la colaboración, la confianza mutua, la comunicación y el apoyo entre compañeros. Valores propios del deporte, pero también fundamentales en el día a día dentro de la empresa.
Crear momentos como este significa ofrecer a las personas la posibilidad de conocerse mejor en un entorno diferente, establecer nuevas relaciones y reforzar las ya existentes. Experiencias de este tipo contribuyen a seguir construyendo una cultura empresarial basada en la colaboración, el respeto y el placer de compartir tiempo juntos.
Queremos agradecer a todos los participantes, a los compañeros que animaron durante los partidos y a todas las personas que hicieron posible la organización de esta iniciativa. El éxito de esta edición confirma la importancia de seguir promoviendo actividades que sitúen a las personas en el centro y refuercen el valor de compartir experiencias juntos.
